Adam hizo todo el esfuerzo posible por retornar a la oficina y continuar su trabajo pero la última frase de Blanca y su mirada, retumbaban en su mente sin cesar. Asistió a las reuniones que tenía pautadas ese día aunque parecía ausente de todo, terminó como un autómata sus actividades y salió de la oficina, directamente al club Mask. Cuando Ángelo lo recibió lo observaba seriamente, después de saludarse, Adam explicó: –Tengo algo muy importante que decirle a Blanca. Ángelo alzó el teléfono y solicitó la presencia de Blanca en su oficina, Adam sentía que su pulso se aceleraba, cuando ella entró diciendo: –Dime Ángelo. Adam giró la silla en la que estaba sentado y se puso de pie frente a ella, se inclinó al estilo japonés y al incorporarse le dijo: –Te respeto, te admiro y te amo prof

