Ooohhhh… No dejo de bostezar, mi cuerpo y mis ojos piden a súplicas la cama y esa almohada esponjosa, no puedo evitar que mis ojos se lagrimean, quieren cerrarse, no puedo evitarlo. Todo es porque solo he dormido tres horas, tuve que trabajar mucho para no llegar demasiado confundida o que ninguna reunión precipitada me sorprendiera. Un café bien cargado me ayudará a mantenerme todo el turno, aunque también me urge unos analgésicos, todo es por el dolor de cabeza. Oh, que estúpida, en mis manos llevo mi vaso de café. Saliendo de casa me quedé un poco tranquila al ver que mi cuñada está bien con mi hermano, ahora solo debo esperar cuando ella le dé la noticia. Salgo del ascensor y lo bueno de todo es que me encontré con Isadora, ella me da los buenos días para luego decirme que no acepte

