Me apresuro porque el tiempo ya lo tengo hasta el cuello, ya que en este momento se deben estar preguntando donde me encuentro o que es lo que estoy haciendo. Si Tara se llega enterar de que la gran fiesta es más ni menos que de los jefes ella determinará que no me aguanté y me fui tras los brazos del papi sexi. ¡Es lógico, no es tonta! Todo es una travesía, cuando Haro tomó de mi brazo y me ordenó seguirlo lo único que pude pensar es en estar con él, sentirlo nuevamente y dejarme llevar, lo único que deseaba era desahogar, claro está que lo he conseguido. Pero se hace presente el remordimiento de que mi amiga y Jony me están esperando, ellos dan todo para mantenerme feliz, para que sea la mujer más afortunada de todo el mundo, pero… Siempre tengo que arruinarlo todo. Acomodo mi cabello

