—Para nada, váyanse ahora antes que se refriega por llevar ropa mojada —le señalo. Harol se despide de su prima y yo empujo a Tara que vaya por ella, la pobre mujer esta que se muere de los nervios y Tara no quiere mover un dedo para mover ese culo. —Ava, podemos ir a mi oficina —me señala la salida y yo asiento. Apresuro mis pasos, abro la puerta, me hago a un lado y le doy pase a Tara y a la chica de que salgan primero para luego salir yo y de último el caballero. —Espera —detengo a las mujeres—, tu bolso—regreso al escritorio de Isadora, empiezo a medio ordenarle su bolso para pasarse a mi amiga—, si crees que es muy largo llegar a tu casa puedes ir a mi apartamento, ahí está mi hermano y sabes que puedes tomar todo lo que desee—le guiño el ojo. Ella negó entre risas para luego ir

