Por ahora no puedo creer lo que Harol me está pidiendo, me alejo de él, saliendo de la cama y correr para encerrarme al baño. Pongo el seguro y me dejo caer al suelo y sin querer me suelto a llorar. No, esto es demasiado y no puedo con esto, es que no tengo palabras y menos una respuesta. No, un casamiento es mucho y no me siento preparada, ¡solo tenemos poco de conocernos! Es loco casarse sin antes conocernos; conocer no es que sepa donde vive, cuál es su apellido y menos cuantos años tiene, no… Eso no es conocerse. Lo peor de todo es que no sé cómo decirle que será padre. Dios, ahora como le digo que será padre y que su propuesta de matrimonio me parece una idea apresurada y loca. Soy consciente de que soy una mujer arriesgada, pero en este tipo de cosas no estoy segura de ser la muje

