Después de unos minutos el papi sexi se levanta mientras que yo me quedo quieta, recuperando el aliento perdido. Es un salvaje. ¡Wao! Mi cuerpo se siente satisfecho, me siento demasiada saciada y demasiada complacida. Lentamente me levanto, sintiendo mis piernas frágiles, me pongo de pie para luego levantar la mirada y penetrarla hacia ese chulo que me mira con ansiedad y deseo. Lentamente mi mirada baja como un escáner y se detiene al ver como esas manos masajean ese… ¡Enorme…! Ufff… siento como mi cuerpo empieza a arder hasta consumirme lentamente. Relamo mis labios y mis ojos se oscurecen ante el deseo. Él sonríe al ver mi reacción. Sin poder moverme me deleito como su mano masturba su enorme pene, mmm… Estoy que ardo, mi cuerpo empieza a acalorarse, mi respiración se agita y mi coraz

