Ava. Aaahhh… Gracias a Dios ya me encuentro en mi apartamento, soy un alma libre del que no tiene que rendirle cuenta a nadie, estoy en mi santuario. Entrando a mi lugar de paz escucho los gritos de mi amiga decirme que mi hermano vendrá mañana, ya que no pudo verme el día de hoy. Eso es un alivio para mí, dado que me permitiré dormir para levantarme rejuvenecida y de una vez pensar en lo que debo hacer. En todo el camino le reclamé a Tara por haberme dejado con la persona de la que odio, pero a la vez agradezco por soportarme y por no comportarse como el hombre patán que conocí. La muy hija de su mamá me dijo que todo lo que hizo fue para salvarme y que de una vez acepte lo que él me propuso, ya que es una oportunidad a expandirme porque donde estará el presidente, estaré yo. Aún no

