Sacudo mi cabeza, alejo todos esos malditos recuerdos. Es inevitable no recordar al tenerlo frente a mí, es que pareciera que fue ayer lo que sucedió, no digo que el desgraciado me violo o me intento matar, todo pudo ser impuso y a la vez accidente. Tara está que quiere arrancarle la cabeza, tengo que intervenir, esta conversación ha llegado, no tenía intenciones de hablar con él y menos dirigirle la palabra. Maldito. —Oh, lo siento Lic. —y el circo se ha completado, entra mi secretaria—, estaba en el tocador—baja la mirada, y Raúl no pierde el tiempo y no la deja de ver de arriba hacia abajo. Aaahhh… Que ternura me da ese par. Deja de verlos estúpida y mejor interviene. —Está bien, se pueden salir las dos y dejarme con Raúl —suelto de golpe y más de una le empiezan a salir dos cabeza

