Ava. Después de un mes llena de preguntas, preocupaciones, tristezas y de cobardía he decidido salir del encierro de mi habitación nueva llevando conmigo mi móvil y mi laptop; agradezco al universo, destino y a Dios que mis padres no me han obligado decir lo que me pasa y del porqué he venido de repente a su casa sin avisar y dejando todo mi trabajo por ellos. Obvio, ellos deben suponerlo y por eso se los agradezco, ya que no me siento preparada para decir una sola palabra de todo lo que me ha pasado, sin embargo, lucho conmigo misma porque una parte de mi dice que me debo regresar para reclamar lo que es mío, pero otra me dice que estoy bien. “Que no todo lo nuevo es malo”. Mi hermano se ha ido con su novia, solo estuvo aquí dos días, desde entonces no ha regresado porque sigue molesto

