Ah, qué bonito, el hombre me ha dejado sola, lo peor es que no tengo nada que decir, ¡desgraciado Harol! El rostro de mi hermano es todo un poema y ni se diga de Jony. ¿Qué se imaginará? De una vez le arrebato la copa de vino a la novia de mi hermano, sin pensarlo lo alzo y lo llevo a mi boca, de un solo sorbo me termino toda la bebida, aún siento la garganta seca, hasta podría decir que una botella de vino no basta y menos un vaso de agua. —Eh, ¿quieres que te ayude? —parpadeo un par de veces, la veo a los ojos y lo primero que hago es soltarme a reír, la verdad que no sé si es por nerviosismo o porque estoy pidiendo a gritos ayuda. Isadora y Harol se han ido, nuevamente me digo a mi mente que me ha dejado sola, pero que ni crea que me quedaré con los brazos cruzados, el desgraciado me

