Con el corazón en la boca agarro mi cartera y voy casi corriendo hacia la salida porque Tara no se detiene en llamarme y llamarme diciéndome que me están esperando. No quieren irse sin mí, soy consciente que soy importante para ellas, pero no es para tanto. Estas dos mujeres me han abandonado, dejándome aquí trabajando, las malditas no se dignaron en entrar a mi oficina y ayudarme a trabajar, pero no, ya que Tara me ha robado a mi secretaria llevándosela a la cafetería de la empresa, las malditas me están esperando ahí. Es injusto porque después de almorzar dentro de mi oficina las tres nos habíamos puesto de acuerdo que saldríamos juntas, pero no contaba que salir junta era en la puerta de la salida y no de la oficina, esas dos mujeres me jodieron. ¡Fabuloso! —Ava, que bueno que ya ter

