Capitulo 1

2211 Words
Después de un año de la pelea que tuvo con su padre, observando la manera en como la defendía Thomas y logrando enamorarla más. En ese momento se dio cuenta Mía que ese hombre estaba destinado para ella pero no vio venir los golpes que vendría una vez que estuvieran juntos. El primer día que comenzaron a convivir fue todo un cambio para ella, compartir todo con alguien, entrar al baño y ver dos cepillos de dientes. Abrir el armario y que no solo este su ropa sino también la de él y sobre todo ver cómo cuando regresaba de trabajar tan tarde la esperaba para cenar. Cada día que pasaba más se enamoraba de Thomas, y él más de ella . Pero también entendía que cada vez se verían menos porque el equipo iba hacer la pretemporada en otra ciudad y ella debía quedarse en la oficina cumpliendo con su rol de gerente . Manuel se había transformado en su mano derecha y su mejor amigo, solían contarse todo sin esconderse nada entre ellos y Mía pudo comprender que la amistad verdadera existía . Aquel verano tan temprano le escribe una nota a Thomas porque debía irse a trabajar por más horas que los días anteriores, le deja el desayuno listo y cierra la puerta. Varios fotógrafos le empezaron a sacar fotos y gritando para que respondiera las preguntas, sube rápido a su auto y baja la ventanilla — Buen día, ¿ qué ocurre? — pregunta preocupada . Hacía tiempo que tanta prensa no la seguía de esa manera y no era de hacerse la que no los veía, siempre se detenía para responder todo. Uno de los periodistas le puso un celular frente a sus ojos — Mía, ¿ qué nos puede decir de tu separación con Thomas? — pregunta . Frunce su ceño — ¿ A qué te refieres? ¿Cuál separación? — pregunta mirándolo .. Le entrega el celular para que pueda observar de más cerca la fotografía que andaba dando vueltas por todas las redes y no era una sola sino que varias. Mueve con su dedo la pantalla del celular y sus manos temblaban, levanta la mirada sonriendo y tocándose el cabello. Rápidamente finge que nada le afecta, entrega el celular y toma el volante de su auto. Gira su rostro — Mía, ¿ ya es definitiva la separación con Thomas? — le preguntan . Sonríe todo lo que puede — No hay separación, estamos mejor que nunca y no quiero decir más nada — responde cortante . Ese cambio de actitud hizo despertar más sospechas que relajar a la prensa y un micrófono nuevo se pone frente a ella — ¿Sabía de las fotos? ¿Conoces a la chica? — le pregunta queriendo una respuesta clara y sin más mentiras . Traga saliva, se dice para adentro que debía calmarse y verse relajada como si nada le afectaba — Es una amiga de Thomas, no hagan tanto circo chicos. Debo irme a trabajar, buenos días — los saludas . En lo que iba del año ya eran tres veces que Thomas salía así de noche, aparecían fotos con diferentes mujeres y ella debía dar la cara con la prensa para calmar las aguas. Respira hondo manejando su auto, en un semáforo en rojo se detiene y ve como su celular explotaba de tantos mensajes. Revisa rápido y ve varias notificaciones de noticias con respecto a las aventuras de su novio, golpea el volante enojada — ¡Eres un idiota Thomas! — grita . Toda la tranquilidad que tenía para ir a trabajar se comenzó a transformar en un malestar general de su ser, no soportaba más los engaños repentinos de Thomas pero tampoco podía soltarlo, lo amaba demasiado como para terminar con él y solo resistía. Entendía que la fama a nivel mundial podía manchar su criterio a la hora de pensar que cualquier mujer se arrojaría a sus brazos con tal de salir en una revista . Sus amigos del club lo iban a buscar siempre para irse de noche a divertir y primero Mía acepto pero con el correr de los días, Thomas aparecía borrachos, desprolijo y gritando en su casa a la mañana. Quedándose dormido en cualquier parte de la casa, con el tiempo Mía se acostumbró a eso, siempre lo levantaba de dónde esté durmiendo para llevarlo a la cama y luego ella misma preparaba el desayuno . A veces lo reportaba como enfermo porque las resacas que tenían eran súper fuertes y le costaba entrenarse en ese estado . Así pasaron meses, semanas y hasta un año de tener que soportarlo en cada lío que se metía . Tapó cada bache que hizo desde que regreso del olvido, y también estaba cansada de tener que acostumbrarse a esa vida porque no era así . Marca el número de Thomas mientras llega al club porque vio que habían más periodistas pero no respondía, arroja el celular sobre el asiento y toma su cabeza . Ve muchas cámaras encendidas y continua con el estacionamiento de su auto . Pone la alarma y camina pero siente que empiezan acercarse — Mía, ¿Puedes hablar unos minutos? — pregunta . Acomoda su cartera en su brazo, continúa caminando y presiona el botón para que el ascensor abra sus puertas. Mira de reojos aún se mantenía a su lado el periodista — ¿ Qué quieres? — pregunta mirándolo . Abre su libreta vieja desesperado, nervioso y eso hace que ella largué una sonrisa como hacia tiempo no lo hacía — Quiero saber si es verdad que con Thomas están pensando separarse — le consulta . Detiene su caminata y lo observa, parecía muy joven para ser un periodista. Lo señala — No me separaré de Thomas por unas fotos y que no es verdad, ¿ algo más? — pregunta abriendo sus brazos . Rebusca en las preguntas y también sentía que con esa no podía escaparse tan fácil — Sabe que no es mentira, lo que todos quisiéramos saber. ¿ Hasta cuando vas a soportar que la engañe de esa manera?, porque eso no es amor — dice y le pone el micrófono en sus labios . Suspira profundamente — A veces el amor es tener paciencia al otro, Thomas es una persona que amo demasiado y no estamos separados — repite como loro . Observa que ella empieza a caminar y el periodista hace lo mismo, pone sus manos detrás de su espaldas — ¿Te sientes amada por Thomas? — pregunta mirándola. Hacía tanto tiempo que nadie le preguntaba una cosa así que le costaba mucho incluirse dentro de lo que era el amor y mueve su cabeza — Antes sí, ahora es como que todo el tiempo trabajamos y no tenemos tiempo — responde cortante . Se queda quieto al igual que Mía y extiende su mano — Ciro — responde . Recibe el saludo — Es un gusto conocerte Ciro — responde sonriendo . En su cabeza le quedó “¿te sientes amada por Thomas? ”, esa pregunta tan peligrosa que muchas veces prefirió omitir en su cabeza. Ya no sabía que era lo que quería estando aún con Thomas, quizás, fue porque lo amaba demasiado como para distanciarse de él o tal vez porque no estaba viendo cómo se volvía perder con esas amistades . Recordó mientras iba caminando que la mayoría de sus discusiones eran porque ella nunca lo quería acompañar a salir con sus amigos, siempre se quedó en su casa y descansaba porque al día siguiente regresaba al club pero Thomas solamente fue de seguir las reglas unos meses, ya que, se descontroló completamente cuando el golpe de fama regreso a su vida . Tenían sus días, solía decir Mía en su trabajo con Manuel. Cuando le preguntaba a qué se refería con sus días, ella explicaba que Thomas era muy cariñoso en su tiempo libre cuando no entrenaba tanto pero otros días que directamente no la miraba, dormía y usaba el celular sin entablar una conversación con ella. Después cuando se iba de viaje con el equipo, no recibí mensajes ni llamados de su parte y Mía debía enterarse de su día a día a través del entrenador que tenía Thomas . Manuel como era su único amigo muchas veces le pidió que tal vez era tiempo para ocuparse de ella misma, tomarse unas vacaciones de Thomas y ver la realidad de la vida, porque eso ya no era amor sino que costumbre . Las puertas se abrieron frente a sus ojos y se encontró con Manuel que tenía documentos en sus manos y los movía sin parar — Sí, dormí bien. Buenos días para ti también — dice irónicamente . La persigue por atrás junto a su nueva secretaria que fue la única que supo cómo acomodarle toda su agenda — Señorita, hoy tiene una reunión en un restaurante — dice corriendo agitada . Levanta su mano — Cancela esa reunión, ¿ qué más tenemos? — pregunta caminando . Tacha la que le ordena y continua leyendo — Una visita a la fundación para que la prensa vea las nuevas aulas instaladas — enumera . Niega con su cabeza mientras ingresa a su oficina — También cancela esa — ordena . Manuel levanta su mano y Mía le hace un gesto para que hable — Escucha Melo — le dice apoyando su mano en el hombro — Cancela todas las reuniones de Mia por hoy o para la semana que viene porque esto de la prensa no da para más, ¿ entendido? — pregunta . Rápidamente asiste — Entendido. Ahora les traigo sus cafés — dice saliendo de la oficina . Mía sonríe y logra acomodarse en su escritorio mientras que Manuel se sienta en la silla que está frente a ella — Gracias por siempre salvarme — dice cerrando los ojos . Golpe el escritorio con su mano para que abra los ojos — ¿ Otra vez Thomas haciendo de las suyas? — pregunta mirándola . Suspira — No lo sé, cuando vine para acá estaba durmiendo y me enteré por la prensa afuera de mí casa. Te juro que se me parte la cabeza — dice quejándose del dolor . Observa que su amiga no había descansado como le había dicho y tenía esa mirada triste en su rostro cómo pidiendo auxilio — ¿Y qué piensas hacer? — pregunta . Eleva sus hombros, recibe el café que le da su secretaria y lo bebe, se queda pensando en lo que le sucedió está mañana y lo no soporta más — No lo sé, hoy un periodista me freno en el estacionamiento del club y me preguntó si me sentía amada por Thomas — dice mirando hacia afuera desde su ventana que estaba detrás suyo . Manuel se levanta de su asiento camina hacia ella y hace que se voltee para que pueda ver bien todo el paisaje de esa mañana de verano — En verdad, ¿te sientes amada por él? — pregunta mirándola . Presiona sus labios contra la taza, y mira fijamente — No lo sé, antes si pero ahora siento que soy un fantasma girando a su alrededor y no lo sé — repite varias veces . Sabía que su amiga tenía muchas dudas que resolver internamente, una taza de café y el silencio de esa oficina le servían para que comience a decir toda la verdad, que no le quede nada adentro que pueda hacerle mal y lo consigue todo el tiempo. Apoya su mano en el marco del ventanal — ¿ Y si lo hablas con él hoy? — pregunta sacándola de sus pensamientos . Niega y deja la taza sobre su escritorio — No, jamás hablaría de eso porque sería como dudar de mis sentimientos y es un problema — sostiene . Se acerca a ella — Lo diré por ti porque veo que no eres capaz de decir lo que tú cabeza piensa — le toca la frente y continua — Ya no sabes si lo amas a Thomas y si estás ahí con él porque no quieres fallarle al mundo exterior. Es tiempo de que te enojes alguna vez por todas las veces que te engaño con otras mujeres, ¿no lo crees? — pregunta animándola . Sus nervios brotaron por todos lados, Manuel la conocía como la palma de su mano y no había como mentirle. Lleva su mano a su boca para después sacarla — Lo quiero, pero cuando lo veo con otra mujer me hace sentir una miserable y no lo sé, Manuel. Tengo mí mundo patas para arriba y ya no se que es lo que quiero realmente — asegura . La mira — ¿ Lo amas locamente como antes? — le pregunta . Traga saliva para poder responderle bien — No, ya no de esa forma — dice tartamudeando . De repente un ruido de carpetas cayendo al suelo hicieron que Mía con Manuel se volteen a ver quién era y no duda en agacharse a juntar todo — Lo siento no quise escuchar su conversación — dice nervioso . Mia dobla su cabeza para reconocer a ese muchacho — ¿ Ciro?— pregunta . 
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