CAPÍTULO 37: TESTIGO Buffalo, Wyoming Martes, 15 de marzo de 1977, 5:00 p.m. Perry El interior del camión olía a perro mojado. Con los cuatro -Mamá, Trish, la entrenadora Lamkin y él- apretujados en el asiento corrido de la camioneta, Perry se sentía como una sardina. Por supuesto, tenía que sentarse en el medio y a horcajadas sobre la palanca de cambios porque era el más pequeño. Razón número un trillón y dos de que no podía esperar a dar el estirón. La entrenadora se quitó la gorra y la puso en el salpicadero. Él la miró a hurtadillas. Su larga melena pelirroja era más bonita que la de la señora Tavejie, tenía que admitirlo, pero seguía pensando que la señora Tavejie era más guapa en general. Y mucho menos intimidante. La entrenadora Lamkin hizo girar la camioneta en círculo, pasand

