Anita sonrió dulcemente, creyó que no sabia de su cumpleaños, ya que solo Diana la había felicitado . Se vistió con el vestido hermoso que le dio, los zapatos y demás cosas, luego fue al balcón donde estaba Thomas esperándola. —Te ves excelente, felicidades pequeña —felicito con beso suave en los labios. —Gracias —respondió. —No creías que me había olvidado de tu cumpleaños. —Tal vez —dijo sincera—, todo esta hermoso. —¿Bailamos? —pregunto tomándola de la mano, luego tomo su teléfono y sonó su canción favorita. Bailaron hasta que se cansaron y luego cenaron. Cuando terminaron Thomas le entrego el regalo a su novia, al verlo ella abrió los ojos como platos. —Gracias, pero no debiste molestarte con lo que me dejaste en el cuarto suficiente. —Para mi no es ninguna molestia darle obs

