Carolina abandonó el bar. Salió por la puerta esquivando hombres que se atravesaban a su lado para invitarla un trago y una vez fuera se dirigió hacia su auto, pero por alguna razón algo la obligó a detenerse...y quedarse en ese sitio. Se puso al lado de su vehículo, sacó una caja de plata pequeña de su bolso de mano. Sabía que era un hábito horrible, pero nunca había podido dejar el tabaco. Abrió la cajita, sacó un cigarrillo y lo puso entre sus labios, luego la cerró y guardó. Después buscó los cerillos dentro de su cartera, los tenía en un bolsillo interno así que los encontró rápido. Encendió el cigarro cubriendo la llama con la mano. Luego tiró el cerillo al suelo. No había que ensuciar la calle, pero a la mierda ¿quién la estaba mirando? Dió una gran pitada y luego tomó el cigarr

