Luego de lo ocurrido, el circo fue aún peor que la primera vez...Y Thomas no podía volver a su casa, así que se quedó en lo de Carolina...de forma permanente. — Perdóname, fui un egoísta al no pensar en tí...en lo que tú deseas — le dijo la noche siguiente mientras hablaban de todo lo que había pasado —. No puedo obligarte a tener un hijo si no quieres, y es tú decisión... Aparte hace poco estamos juntos...solo que a veces siento como si te conociera desde hace años...— confesó. — Me conoces desde hace años — respondió ella sonriendo. El se inclinó y le dió un dulce beso, estaban en la cama. — Sabes a lo que me refiero...— murmuró él. Ella se apoyó en el lecho con un codo y lo miró. El corazón se le llenó de amor, aunque quizá era prematuro para hablar de esa clase de sentimiento...
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


