Narra Joel… Demonios, si tan solo pudiera retroceder el tiempo hubiera huido… … Roberto está frente a mi puedo oler su perfume, penetrante mezclado con el alcohol que emana de su boca, es tan excitante, siento que debo alejarme pero mis impulsos no me lo permiten, él se ha quedado en silencio, esperando a que yo diga o haga algo, mi cerebro aún está confundido, recuerdo en ese momento, aquella vez en el dormitorio de la facultad, y lo que me hizo, el recuerde invade mis sentidos y por fin me recompongo del trance. Lo aparto de mi cercanía y me levanto estoy dispuesto a irme. —¿Qué pasa, no es lo que querías desde hace tiempo? —me pregunta Roberto, y si no lo hiciera con tono de burla, me lanzaría a sus caderas. —Tú estás loco, y no pienso caer en tu juego, mejor me voy —expreso y me

