Una hoja de arce, seca, cae cerca de los pies de Nacky, a sus ojos aquel objeto biodegradable tenía una forma atractiva, de puntas gruesas a cada lado hasta terminar en una punta definitiva, como una gota de agua plana y marrón. Sus dedos sintieron lo áspera que era al tacto, entonces al sostenerla se dispuso ponerse en pie después de estar en cuclillas, de pronto sintió que el mundo a su alrededor dio vueltas. —Cariño —se alarmó Göran, sosteniéndola en sus brazos mientras ella conseguía coordinar las cosas y cada imagen a su alrededor. La ayudó a permanecer de pie aunque ella intentaba ser independiente. —¿Pasa algo? —No es nada —respondió ella sacudiendo la cabeza, recuperándose de todo—. Estoy bien —sonrió, pero el otro no estaba muy convencido.

