Estamos sentados en el cafetería, esperando por la llegada de la susodicha. Muevo mi pierna debido a la ansiedad, Nate lo nota y toma mi mano. -Tranquila roja, mi mamá te va amar, ella fue la que estaba ansiosa por conocerte. -¿En serio? -Sí, tengo que reconocer que ella es algo especial por así decirlo, así que me sorprendió cuando me dijo eso. -¿No crees que me vaya a odiar? -Por supuesto que no- responde y eso me tranquiliza. Asiento y tomo de mi café, debo tranquilizarme. Volteo hacia la ventana y veo caminar a una mujer de cuarenta años tal vez, caminando con un vestido n***o quedando por debajo de la rodilla. Una gabardina negra, tacones negros y muy lindos; melena rubia perfectamente peinada de lacio quedando a la altura de su mandíbula. Se ve espectacular. Entra a

