Camino lentamente y me siento en la cama, las lágrimas comienzan a salir, no hay nadie que me vea en este momento y es mi momento de dejar salir todo, todo mi dolor. Me acuesto en la cama juntando mis piernas y pegándolas cerca de mi pecho, el dolor de mi pecho se hace presente y aún más fuerte, llegan a mí los recuerdos de hace unas horas... el rostro de Nate, sus palabras; pero también llegan a mí los recuerdos de hace unos días, cuando me dijo que me amaba. -¿Por qué?- balbuceo entre sollozos. ¿Por qué me pasa de nuevo? ¿Por qué me ha engañado? ¿Por qué me ha pasado esto a mí? ¿Por qué yo? ¿Qué hice para merecer esto? No puedo entenderlo, no puedo saber cuándo era verdad y cuándo no. Nate... el chico que me molestó desde el primer día, el que me enamoró con esos ojos

