NARRA ASHLEY VITALE Lloré en silencio, mirando mi cuerpo desnudo y atado. Incapaz de moverme o reprochar. Me sentía sucia y utilizada. Aquel vacío interminable y pánico de ser juzgada. Un mundo que cree que un novio no se vuelve violador. Imploré muchas veces que no lo hiciera, que se detuviera. Pero nunca me oyó. Repetía una y otra vez que yo le pertenecía y que lo volvería a disfrutar. Luché con todo mi ser pero nunca fue suficiente. Él tenía muchas más fuerza y mi cuerpo atado y débil, dió lo más que pudo. Había perdido la batalla. Sentía asco y temor. No quería verlo nunca más y a su vez, quería verlo y torturarlo durante años. Ver en su mirada todo lo que he estado sintiendo justo ahora. Era injusto que la fuerza estuviese de su lado; y estaba aterrada de que la ley también

