—Ya Liam, tranquilízate, todo estará bien—. Solloza aferrándose a mí. Todos los presentes hacen silencio, nadie se atreve a decir nada al respecto de lo sucedido. Pero, ¿con que ganas? Si ellos saben que hicieron mal en ocultarme todo lo acontecido, y más coraje me da al recordar lo patán que he sido con Hanna. Suelto una maldición al mismo tiempo que restriego mi rostro. No sé qué mierda hacer, no puedo aparecerme donde Hanna y decirle así de buenas a primeras que ella tuvo un accidente y que sus padres se lo ocultaron, que nos separaron por el simple hecho de yo ser un vampiro. Los minutos que pasan parecen una eternidad, este maldito silencio es algo incómodo. La tensión que hay se puede palpar, quizá porque mis padres han de sentirse culpable por mi sufrimiento todo este tiempo. Ell

