Dos días estuve en este lugar, Dante jamás se separó de mí, él se encargaba personalmente de mi limpieza y comida. Cepillaba mi cabello y me leía libros de autos, también me mostró su nueva flota, la que saldría al mercado pronto, era máquinas bellísimas. -Dante sabes que debemos hablarlo.- mencioné sentada en el cama, él hizo que me levantara, me llevó hacia la ventana, puso una silla para él y me subió en sus piernas, mi cabeza quedaba en su pecho, yo en verdad era muy pequeña.- -No hay nada que hablar Tessa, seguiremos siendo esposos, te voy a cuidar.- -Pero yo ya no tengo un hijo para ofrecerte.- -Te quiero a ti Tessa, inclusive si decides jamás darme uno, no importa.- -Pero tu familia.- -Ellos saben que me importas, les dejé claro que te cuidaría, adicional les mentí de cierta

