Richard Las despedidas siempre son tristes, pero esta supera todo. Infortunadamente mi paciencia tiene un límite y esta determinación de no volver a buscar a Alexandra me estaba matando lentamente, pero no podía ir en contra de su voluntad. Duele y mucho, pero tal vez sea lo mejor. Para acabar de completar mi racha de mala suerte al día siguiente recibí una visita indeseable. -¿Qué haces aquí?- Me dirigí a la rubia que se encontraba frente a mí. -Cheri... vine a despedirme... me iré por un tiempo.- -Creo que es lo mejor. Ya te dije que no quiero verte nunca más en mi vida y espero que eso te haya quedado claro.- -Descubrí que estoy embarazada.- Esa revelación me tomó por sorpresa.-Tengo más de dos meses...- -Me imagino que el padre será el imbécil que estuvo acosando a Alexandra.- -

