Richard No puedo soportar que Alexandra me aleje de su lado. Reconozco lo imbécil que fui al no sincerarme con ella desde un comienzo, desde que empecé a sentir esto que todavía no sé cómo se llama, pero que es tan fuerte que mi corazón no quiere alejarse de ella. Roxanne causó estragos en mí y todavía lo sigue haciendo. No ha parado de llamarme desde esta mañana, y aunque me niego a contestarle ella inisiste. No sé qué demonios quiere de mí, pero yo sí estoy seguro de que no quiero nada de ella. A pesar de que ya se lo he dejado claro, no se rinde. Decidí irme para el periódico y pasar el día ahí, a ver si me distraigo un rato con el trabajo. Estaba sumido en mis pensamientos cuando se me acercó mi jefe. -Richard, qué bueno verte. El comité principal del periódico te ha asignado par

