-Parece que ha quedado tonta-. Dijo Pierre mirando a la joven Lidia, quien se mantenía completamente ida, sentada sobre una silla de ruedas junto a la fuente en el soleado jardín del castillo. Enith pestañeó mirando el rostro enloquecido de la chica mientras se mantenía sentada sobre la piedra de la hermosa fuente acomodada en el centro del jardín, con el brazo acomodado sobre su rodilla, mientras apoyaba su barbilla sobre la palma abierta de su mano, en un gesto obvio de fastidio. -El médico dijo que está en shock-. Respondió la aburrida modelo soltando un largo suspiro. Pierre hizo un gesto reprobatorio mientras se cruzaba de brazos y piernas junto a la chica, sin despegar los ojos de Lidia, habló; -No entiendo como el rey te dejó este trabajo-. Repuso en medio de un escalofrió repro

