Mónica comenzó a leer lo que decía la portada del libro y vio una estrella de seis puntas.
–Mira vero, a que esta guay esta estrella.
–Pues sí, se ve muy bonita.
Ambas tocaron la estrella al mismo tiempo y el libro empezó a levitar.
–Pero que ¡¿?!
–Vero, estas viendo lo mismo que yo ¡¿?!
El libro se abrió en una página en específico.
–Estos dibujos... Son jeroglíficos, no hablo egipcio jeroglífico.
–Pues yo sí y también israelí.
–Verónica ¡!
–Quee ¿? Tu tampoco preguntaste.
Verónica descifró los jeroglíficos.
–Habla de una profecía.
–Profecía ¿?
–Si, mira, Esta en israelí.
–No, eso es latín.
–Yo lo veo en israelí.
–Pues yo lo veo en latín, ya que mas da es un libro mágico.
–Eh ¿? Quién te dijo que es un libro mágico ¿?
–Ehhh... Holaa ¿? Acaso no viste que empezó a levitar de la nada y se puso una página aleatoria, cuando NO hay viento ¿?
–Bueno puede que si sea un poco mágico.
–En fin, leamos lo que dice la profecía.
–Dice, La profecía de Lucifer...
–Cool.
–Espera, Lucifer no es... El rey del infierno ¿?
–Pues... Supongo que si.
Ambas se miraron fijamente y leyeron la profecía, de repente apareció otra estrella de seis puntas en medio de la hoja y comenzó a brillar en un tono rojo sangre.
–Que está pasando ¿?
–No lo sé, a mi no me ppreguntes
–Mira, cambió de página.
Verónica miró a mónica.
–Porque me miras ¿?
–Pues porque tu eres la que habla latín no yo, que dice ¿?
–Bueno, dice, Que dos niñas nacerán el mismo día y el mismo año, que se encontrarán y a los 15 el libro hallarán.
–Crees que eso podría estar hablando de nosotras ¿?
–Espera, dice algo mas.
–Si, pero está en israelí.
–Dice, el sello se romperá y los demonios se liberarán.
La luz comenzó a brillar más y a las dos se le pusieron los ojos negros, ambas pegaron un grito de dolor y sus lágrimas salieron negras, luego de esto ambas cayeron al suelo, cuando se despertaron notaron que tenían un tatuaje en el hombro con la forma de una estrella de 6 puntas.
–Que paso... ¿? Mónica estas bien ¿?
–Si, estoy bien, que ha pasado ¿?
Agh.. Me duele la cabeza..
–No lo sé, de repente el libro comenzó a brillar mas y después de ahí no recuerdo mas nada.
–Vero mira, tu hombro.
–El tuyo también, porque tenemos tatuajes ¿?
–No lo se, pero se ven suuuuper geniales.
–Bueno.
–Vero, tu ojo ¡! se puso medio n***o, es como si la oscuridad te estuviera consumiendo, ya hasta parece una historia de miedo.
–A ti igual, pero que pasó ¿?