Levanté mi mirada para poder ver a los demás, sin decir nada comencé a caminar a mi casa, solo quiero tirarme en la cama y pensar en lo horrible que se volvió mi vida. —¡Dylan! —gritó Jude detrás de mí. —Tengo María, te hará sentir mejor. —No quiero nada, solo necesito estar solo —seguí caminando, sin decir nada, y sin girar mi cabeza para nada. Cuando estaba por llegar a la puerta de mi casa, Jonathan se apareció a mi lado, lo miré, estaba triste al igual que yo, al igual que todos. —Melanie está muerta —dije y una lágrima resbaló por mi mejilla. —Mis dos mejores amigos están muertos, Jonathan. Él dio un pequeño asentimiento con la cabeza, luego extendió sus manos hacia mí, me acerqué y lo abracé, me abrazó, hasta que la puerta de mi casa se abrió de pronto, Sarah nos miró confundida

