Capítulo 10 Alekséi ¡Maldita memoria! Me habría encantado que Kendra no se acordara ya más de su pasado. Sentía que estaba prácticamente en ciernes de perderla. Ese pensamiento me atormentaba y me angustiaba. La sola idea de perder a Kendra me destrozaba y me quitaba la respiración. Me había esforzado por no implicarme, pero no lo había conseguido y lo que sentía por ella era un amor profundo; un amor puro y sincero, aunque construido sobre un castillo de naipes y de mentiras, listo para que lo barriera el primer flash-back. No podía dar marcha atrás y ahí estaba el meollo de la cuestión. Mis sentimientos hacia ella habían cobrado demasiada importancia para obviarlos, y contra más pasaba el tiempo, más me sentía unido a ella, más dependía de su amor hacia mí, de su maravillosa sonrisa y

