Stefan
Mi nombre Stefan Russo, tengo 36 años soy arquitecto en la empresa de mi familia, soy Italiano pero llevo muchos años viviendo en Estados Unidos, Alexander Mitchell más que mi mejor amigo lo considero un hermano, lo conozco desde la universidad prácticamente cuando yo tenía 20 años, su familia ha sido muy buena conmigo, me han tratado como uno más de la familia.
Conocí a Alessia cuando ella tenía 6 años, era una niña muy dulce, recuerdo que Lex me invitaba a sus comidas familiares los domingos y veía a Alessia correr por el jardín el cual su madre mantenía hermoso y plantaba flores que fueran de color naranja y amarillo, Alessia corría entre todas ellas haciendo que las muchas mariposa que siempre se encontraban en ese jardín volarán sobre ella, la veía correr descalza y con vestidos estampados de mariposa, he ahí el por qué le digo Mariposa, ella parecía volar entre las flores así como esas mariposas lo hacían.
Con el paso del tiempo me fui uniendo aún más a la familia Mitchell, vi a Alessia crecer prácticamente, es por eso que me niego a aceptar que esa chiquilla que corría por él jardín descalza, ahora sea una joven hermosa y lo peor es que me haga sentir esto que siento dentro de mi, que ni se como diablos describirlo.
Alessia se había convertido en una mujer muy hermosa, desde sus 18 años, vi la mujer en la que se convertía trataba de ignorarla ¡Maldición! No podía verla como mujer, es la hermana de mi mejor amigo, la conozco desde niña, la he visto crecer, pero su dulzura, su forma de ser, su sonrisa me ha cautivado.
Jamás creí que ella se interesaría en alguien como yo, soy mucho mayor que ella unos años más y podría ser su padre, pero esa noche todo se jodio, Alessia puso de cabeza mi mundo, mis sentimientos, despertó y liberó el deseo que sentía por ella.
Flashback
Ver a Alessia con ese hombre y que este la besara después de que ella me hubiera besado a mi me hacía hervir la sangre, tomé mi trago de un solo sorbo, la confesión de Alessia me había pegado muy fuerte, dijo que le gustó, no lo quiero aceptar con que a mi me gustará era suficiente pero el que yo le gustará a ella complicaba todo, hubiera querido no saberlo por que así hubiera seguido manteniendo mi distancia con ella pero ahora no se que voy a hacer.
Separe a ese idiota de Alessia, estaba tomado lo sabía había tomado mucho para olvidar la confesión de ella, pero lo único que hacía era recordar el puto beso que ella me dio y que me encantó.
La saque de la discoteca y la lleve conmigo, Lex se había ido con su novia, la temperatura dentro de mi auto subió, el que Alessia me pidiera que la hiciera terminó de derrumbar los muros que yo estaba levantando, cedí ante ella, cedí ante el deseo. La lleve a mi penthouse, sorpresa fue la mía al saber que ella me entrego su virginidad, pero ya no podía detenerme, quería más de ella.
Después de terminar la primera vez me acosté a su lado la atraje a mi pecho, su piel se sentía tan suave, amaba su cabello rubio y sus ojos color ámbar.
La besé de nuevo, me acerque al espaldar de la cama y quedé ahí sentado, la tomé a ella y la coloque sobre mi, me deleite con sus hermosos pechos, su pezón rosado, disfrute lo más que pude de ella, mis manos acariciaban sus nalgas ella comenzó a moverse sobre mi, dirigí mi mano a mi pene y busque su entrada, me introduje en ella, su cavidad caliente me abrazaba, haciéndome sentir entre las nubes, muy cursi si, pero era esa sensación de estar en el aire disfrutando del placer, la suavidad de su piel, el dulce sonido de sus gemidos.
Mi mariposa la hice mía, la veía brincar sobre mi, sus pechos saltaban con cada uno de sus movimientos, lo cuales eran torpes pero placenteros, la tomé por la cintura y dirigí sus movimientos, sin saberlo tenía la imagen más exótica sobre mi, su cabello rubio cayendo sobre sus hombros, sus labios entre abiertos soltando gemidos, joder que disfrutaba mi nombre salir de esos deliciosos labios.
Sentí como sus paredes apretaban mi pene dentro de ella, Alessia enterró sus uñas en mis hombres sus jadeos se hicieron más fuertes, chupe su pezón y con mis manos la ayude a moverse más rápido, ella tiró su cabeza hacia atrás dejando salir mi nombre en un precioso gemido, era mía ella lo era. La tire sobre la cama me metí entre sus piernas y comencé a penetrarla con movimientos rápidos, sentía como todo mi pene entraba en su jugoso coño, los malditos condones se me habían olvidado, era la primera mujer con la que lo hacía sin protección, quería derramar todo mi semen caliente dentro de ella pero era muy arriesgado así que como la primera vez deposite todo mi semen espeso sobre su vientre, jadeante me acosté junto a ella.
Eso no me basto, quería más y más de ella, quería tomarla con rudeza pero hasta hace unas horas aun era virgen y podría lastimarla, la tomé una vez más queriendo grabar en mis manos y en mi mente cada parte ella, mis labios sobre su piel, esa sensación quería grabarla en mi mente, termine una vez más y la abrace fuerte contra mi pecho, respire el aroma de su cabello, respire su aroma queriendo conservarlo conmigo, tal vez había cometido un error al hacer esto. Pero fue el error más placentero...
...
Abrí mis ojos con un poco de dificultad, las punzadas en mi cabeza eran suaves pero dolía, estire mi brazo sin saber por qué y siento el lugar a mi lado frío y vacío, abro mis ojos por completo y recuerdos de todo lo que hice la noche anterior y parte de la madrugada vienen a mi cabeza, me senté de golpe y apreté mi cabeza con mis manos.
—¿Qué carajos hice? — me pregunté. Me dejé llevar por el deseo que sentía por Alessia. ¿Cómo carajos cedí?.
Veo a mi alrededor en el piso solo está mi ropa ella se fue, me dejó durmiendo solo, ¿será que se arrepintió de lo que hicimos?. Ella estaba borracha también. Mi mariposa salió escurridiza.
Reviso mi móvil y veo que son las 10:00 ella debía haberse ido hace mucho, el lugar donde ella durmió ya estaba frío, pero en la almohada estaba su aroma, era un recordatorio de que ella había estado aquí, la había tenido bajo mi cuerpo y sobre mi cuerpo, la mancha de sangre sobre la sábana también me hacía ver que todo esto no había sido un sueño.
Ahora tenía miedo, miedo de no haber tenido lo suficiente de Alessia, volverme adicto a sus besos ¿Podré sobrevivir a partir de ahora sin ella, después de haberla probado?...
Fin del flashback
Ahora me encontraba aquí en la cena a la que su madre me había invitado, un sentimiento que ya había experimentado muchas veces antes me invadió al verla con su amigo, pero esta vez era mucho más fuerte.
Ella trataba de evadir mi mirada pero no pudo más y levantó su vista hacia mi, entonces le sonreí de medio lado, sus ojos se llenaron de miedo, los nervios la invadieron lo sé porque pude ver como su pecho subía y bajaba con rapidez.
Necesito hablar con ella, pero a la vez necesito alejarme, he traicionado a mi amigo así lo siento, Lex es como mi hermano y esto no se siente bien, pero Alessia ella me llama, me siento como una polilla que es atraída por la luz y en este caso ella es mi luz y yo solo quiero ir hacia ella, sin importar lo que pase…