Stefan —¡Papá! Es hora ella te espera, te necesita — escucho una dulce voz. Estoy de pie en medio de un hermoso jardín y solo puedo escuchar esa voz pero no puedo ver quién. —¿Dónde estás? — pregunté. —Estoy bien, Papá. Aquí todo es muy hermoso, soy feliz. Ve y se feliz, ellas te necesitan. Te amo papá —mis mejillas están mojadas por las lágrimas que han salido de mis ojos al escuchar esas palabras y solo puedo ver una pequeña figura correr hasta la luz... Abro mis ojos de golpe, mi respiración es entrecortada, fue un sueño, pero siento más tranquilidad. Tomo mi móvil y veo la hora, me levanto y me preparo para poder ir con mi mariposa. Al estar listo salgo de la habitación y voy hasta la habitación de mi padre para despedirme de él. —Buen día papá, debo irme ya, volveré pronto, nec

