Alessia —¿Todo bien, Alessia? — escuché la voz de mi hermano fuera de la habitación, puse seguro a mi puerta. —S-si, no te preocupes — respondí. —¿Por qué gritaste? — interroga, rogaba por qué no pidiera entrar. —Creí ver una rata, pero fue mi imaginación — dije mirando a la persona en mi cama y él arquea una ceja sin dejar de verme con esa gélida mirada... Dios, librame de la tentación — pedí en mi mente, más bien rogaba. El diablo en persona estaba en mi habitación, aquel que me invitaba a pecar, mientras yo lo veía con deseo el me miraba con enojo y muchas emociones tal vez contrarias a las mías. ¿Pero qué estás pensado Alessia? — me reprendí mentalmente. —Bueno... descansa pequeña — dijo y escuche como cerró la puerta de su habitación respire con tranquilidad, bueno con un p

