observo a las personas del pequeño grupo y hay esperanza en sus ojos puedo decir con seguridad que ninguno quería ser lo que son ahora pero la vida los obligó incluso yo que me encanta blandir mi espalda y cazar con el arco hubiera preferido tener a mi padre presente en casa por esa razón me sorprendió la actitud de Issac.
-¿Y los que no tenemos nada salvó está vida que pasará con nosotros? -la mirada de Issac era rabia con tristeza, el era un estratega innato, experto ladrón, sus conocimientos en objetos valioso eran inigualables-
-Yo al igual que varios integrantes no tenemos nada a lo cual volver ni a nadie que proteger, no buscamos perdón, por qué tendría que arriesgarme por los que a la primera oportunidad nos abandonaran -en su voz transmitía enojo e impotencia-
-Isaac, -lo llama Victor con voz firme- Tu más que cualquiera de nosotros tienes a dónde regresar tienes a tu padre y a tus hermanas menores
-Mi padre me dió la espalda por qué soy un bastardo dejo que mi madre muriera de esa enfermedad y ni siquiera llamo a un médico para curar su dolor -la mirada de Isaac era firme pero empezaban a acumularse las lágrimas en ella- y mis medias hermanas que me acusaban de todo para que me azotarán, no Victor yo no tengo nada ni a nadie para necesitar perdón real. -da la media vuelta y se dirige a la puerta-
Cuando mi amigo está por salir lo tomo del brazo y lo miro.
-No lo hagas por ellos, hazlo por ti, -le sostengo la mirada- se que quieres familia y no la obtendrás si eres un criminal. -siento como deja de estar tenso y sus ojos cambian-
-Eres cruel Escar -dice mientras regresamos sobre nuestros pasos-
Desde hace tiempo tengo conocimiento de los sentimientos de Isaac por mi y me he aprovechado en más de una ocasión de eso para manipularlo, se que soy cruel por hacerlo, pero siendo honesta me siento valiente cuando él está cerca y aún hay algo en esté trabajo que no termina por convencerme.
-Si el principe es la moneda de cambio y ya todos tienen suficiente oro para pasar por nobles, ¿para que saquear la bóveda real? -mi pregunta desconcierta a todos y sorprende a Víctor y a mí padre-.
-Hay cierto artefacto que es valioso para mí -responde Héctor, su fría mirada se fija en mi, sé que he dado en el clavo-
Su actitud me da la certeza de que lo que realmente quiere es ese artefacto y no el perdón real y no soy la única en sospechar ya que Victor también lo mira con perspicacia
-A demás que si el rey no otorga el perdón no terminaremos con las manos vacías, el botín se divide entre los participantes por lo tanto todos nos iremos con una muy buena tajada -dice Victor para amenizar el ambiente tenzo que se había creado-
Todos nos miramos buscando dudas y al final asentimos con la cabeza aceptando el trabajo.
-Eso es todo, pueden retirarse, -dice Héctor levantándose de su lugar- más tarde se les enviará la fecha y lugar donde nos reuniremos para llevar a cabo el trabajo.
Así finaliza la asamblea, sin embargo me quedo pensando en lo dicho por Héctor sobre el artefacto valioso, mientras camino a casa donde mi hermana me espera para desayunar.
-Escar... -Escucho a Isaac llamarme a mis espaldas-
detengo mi caminata al voltear y ver que viene a buen paso detrás de mi con mi mochila en su hombro
-Te agradezco, se me olvidó que traía eso encima -sonrió e intento tomar mi mochila-
-Si no te molesta quisiera acompañarte a tu casa, después de lo ocurrido hay dentro no quiero estar solo -en su expresión puedo ver tristeza y no puedo negarme-
-Esta bien a Isabella le encantara verte.
le dedico una sonrisa genuina y caminamos juntos a mi casa en la aldea.
Versión de Harry
-Buenos días alteza real -saluda Will mi lacayo desde que tengo memoria mientras abre las cortinas llenando la habitación de luz-
-¿No tienes nada mejor que hacer que venir a molestarme ? -pregunto con los ojos cerrados porque la luz me lastima-
-Es mi placer más grande su alteza -responde Will con sarcasmo-, su padre lo llama, está en el salón del trono, es el quien me a enviado a despertarlo
-¿Por qué no dijiste eso antes? -regaño al pobre hombre mientras doy un salto de la cama y me dirijo a vestirme-
-Mil disculpas su alteza, me retiro -y sale de la habitación-
Siempre que mi padre el rey Enrique X me manda llamar es para algo importante y también desagradable para mis intereses, y estoy seguro que está vez no será la excepción, termino de vestirme y me dirijo a su encuentro, nadamás entrar al gran salón lo veo sentado en el trono con su imponente aura es un hombre alto, esbelto pero fornido, aún que para su edad está vastante bien conservado es imposible ocultar las canas que se asoman en su castaña cabellera, cuando se percata de mi presencia fija su mirada sobre mi
-Porque tardaste tanto en venir -su tono me dice que está un poco enojado-
-Lo siento mucho, estuve trabajando en la situación del reino hasta muy tarde y me quedé dormido, no volverá a suceder.
-No habría tales situaciones si logramos capturar a todos esos bandidos de los "Tigres Blancos"
-Tenemos una pista, al parecer hay una curandera en la aldea del sur que trabaja o al menos conoce a algunos miembros de ese grupo, la tenemos vigilada
la expresión de mi padre se suaviza un poco al escuchar esa información
-Bueno, me alegra que haya avances en eso, sin embargo no es por eso que te llame, pronto será tu cumpleaños y como es tradicion se te entregará un huevo de dragón de los últimos de su clase y que a estado en nuestra familia por generaciones en espera de que seamos dignos para hacerlo eclosionar
-Padre, pero el último dragón murió hace más de cien años pensé que estaban extintos desde entonces
- No están extintos aun quedan sus huevos pero no han encontrado corazones puros para regresar a este mundo y es nuestro deber proteger este tesoro
En ese momento me percató del cofre abierto al lado del trono y observo lo que a mi parecer es una roca del tamaño de un melon sin nada en especial, solo una roca lisa
-Padre, sin afán de ofender, no creo que eso sea un huevo y menos uno de dragón.
en ese momento supe que cruce una línea que no debí de cruzar
-Si ni siquiera eres capaz de apreciar la belleza de este ser no mereces tenerlo -su voz era imponente, llena de ira-
-Lleven esto a la bóveda -ordenó el Rey a sus guardias- y tú -me fulminaba con los ojos- retirate no quiero verte, resuelve la situación con las lacras y no te me pongas enfrente
Hago reverencia y me retiro.
El rey a perdido el juicio, como puede enfurecer solo por una roca, camino rumbo a mi habitación donde me espera Will y Armin el jefe de la guardia real para darme detalles de la curandera de la que tenemos sospechas
-Habla Armin que noticias me tienes
-Su alteza tenemos a un espía de la guardia secreta plantado día y noche, al parecer la curandera es solo una muchacha que no a terminado de crecer, se llama Isabella, los aldeanos aunque la tienen en alta estima, no saben nada de ella solo que un día llegaron y ya no se marcharon
- ¿Dijiste "llegaron" en plural?
-Si, así es, la curandera tiene una hermana y ella también es muy hermosa