Cap. 10: Graduación.
Esa noche durmieron incómodos, hasta que a la madrugada un llanto los despertó; Milo lloraba y Renata de forma automática se levantó para revisarle el pañal y preparar una mamadera. Rodrigo la siguió para intentar ayudarla, aunque no tenía ni idea de que podía hacer, Renata lo cambió y luego comenzó alimentarlo mientras lo acunaba para que vuelva a dormir.
Rodrigo: - serás una madre maravillosa. - fue instintivo solo lo dijo sin pensar en las circunstancias.
Renata: - me hubiera gustado, pero bueno sabes lo que pasó. - con una risita triste.
Rodrigo: - lo siento, no quería traerte malos recuerdos. - dándose cuenta de su error.
Renata: - lo sé y gracias por lo de aquel día. - sus palabras eran sinceras.
Flashback
En el viaje de egresados la dinámica era normal, durante el día excursiones y en la noche fiestas descontroladas. Todos eran muy cercanos, la única que era dejada de lado era Renata y de alguna manera Noah, que se mantuvo cerca de ella, pero desde hacía un par de semanas era mucho más frío. Rodrigo siempre estaba "cerca" de forma amable con Renata, pero a los ojos de la chica buscaba intimidar a Noah, lo acosaba ya que él era pobre y no tan atractivo. Sin miedo ella lo enfrentaba para proteger a su novio, ninguno de los dos le habló sobre que eran amigos, Rodrigo solo dejaba comentarios sobre que se aleje de él.
Las noches eran intensas y siempre se terminaban embriagando, la mayoría ya habían tenido relaciones, eran demasiado promiscuos en su salón. Noah nunca había estado con una chica y fue presionado por su nuevo grupo de "amigos" para que avance con Renata, como era habitual comentaron que todos los hombres del grupo ya habían tenido intimidad con ella, solo con decirle aceptaría.
Era la última noche, como un cobarde se embriagó hasta no ser muy consciente de sus acciones. Renata no era de la que bebía demasiado, por lo que se encargó de cuidarlo cada noche, pero esa noche Noah la besó por primera vez, eran novios, pero él no dejaba que ella fuera afectuosa con él; parecía más su asistente personal que una novia, pero a ella no le afectaba.
El corazón de la chica latía como queriendo salir de su pecho, desde el primer día de clases ella se había enamorado de él. Con palabras entrecortadas - Renata, eres tan linda pero nunca me harás caso. - ella solo pensó que al día siguiente lo olvidaría por lo que se confesó - ¡Me gustas Noah!. - él le dio otro beso - entonces si te gusto, quiero que estemos juntos, sino no puedo creerte. - ella dudó, pero su enamoramiento era demasiado fuerte para negarse a su pedido. Ella esperaba algo romántico y dulce, pero Noah estaba seguro que era una joven con experiencia, fue rudo y poco amable. En el momento cumbre ella gritó tratando de contener las lágrimas de dolor, el a pesar de ser un bruto, noto que esos chicos habían mentido y ese momento era su primera vez con alguien, le dio un beso tranquilo y cuando terminó se acostó a un lado y le susurró todavía agitado - supuse que eras experimentada, lo siento. -, esas palabras la rompieron pero quiso culpar al alcohol, con la voz rota en un tono de súplica preguntó - ¿podríamos ir al baile juntos?- Noah de forma despreciable le susurró - como quieras, falta todavía-. Cada vez que él le hablaba de esa manera ella lo justificaba, no quería que nadie se entere por lo que tomó su ropa y se dirigió a su habitación; no había sido nada de lo que soñaba, pero fue con Noah y eso fue más que suficiente para ella.
Al día siguiente él la seguía tratando como lo hacía habitualmente, pero Rodrigo se comportaba agresivo con él y nadie entendía porque estaba tan molesto con ese chico; como siempre Renata lo sobreprotegía.
Paso seis semanas, llegó el momento de la graduación, esa noche se haría el baile de fin de promoción. Noah después de regresar del viaje se encontraba distante y trataba de esquivar cada momento juntos, Rena suponía que se trataba por lo sucedido esa noche, ¡quería quitarse cualquier tipo de responsabilidad!; entendía que era virgen pero no se casaría con ella solo por una noche.
Jorge y la abuela de Renata estaban tan orgullosos de verla ser el mejor promedio de su clase, aunque hace días tenía una mirada triste, su familia se percató, pero nadie más lo hizo, era alguien sin influencias.
Ella regresó para prepararse, tenía un bonito y sencillo vestido color azul noche que se ajustaba perfecto a su cintura, su pecho estaba un poco más voluminoso; antes de salir tomó valor, llevaba varios días de retraso en su periodo y según su calendario eso no era normal.
En el baño, las dos líneas se marcaron en un par de minutos, se encontraba feliz, aunque tenía miedo de cómo reaccionaría Noah, el cambió con ella luego de esa noche, fue algo que ya no podía negar. Él había prometido acompañarla y creía justo informarle, pero sin importar lo que él le dijera ella tendría a ese bebé, sería difícil ser madre soltera, pero sabía que podía contar con toda su red de apoyo.
Noah no contestaba los mensajes por lo que llegó sola al lugar, necesitaba ser valiente y enfrentarlo, pero su corazón se rompió al verlo con Ángela del brazo como una pareja, todos hablaban, al comienzo era ruido blanco por toda la gente hablando, pero pronto, cuando se tranquilizó un poco, ese ruido comenzó a tener coherencia, eran rumores, rumores sobre la verdadera identidad de Noah. Todo fue un plan muy elaborado para que ella los ayude a mejorar sus calificaciones y como frutilla del postre habían apostado si ella aceptaría tener relaciones con él. Varios mensajes llegaron a su teléfono, eran fotos tomadas desde lejos y un video donde ella rogaba que la lleve al baile; el texto acompañado decía "conoce tu lugar becada, solo puedes ser la zorra del señor". Al verla, todos rieron, Noah no dijo nada, Ángela la empujo contra la mesa, el borde fue directo a su vientre bajo provocando un dolor intenso. Tragó sus lágrimas y salió corriendo, el dolor era terrible junto a una sensación de que algo no estaba bien, necesitaba llegar al hospital, pero colapso antes.
Horas más tarde estaba en un sanatorio privado en la sala V.I.P con Rodrigo dormido a su lado, lo despertó - ¿dónde estoy? - luego se tocó su vientre - estas en una clínica, necesitas descansar, el doctor te explicará, - salió dejándola sola. El médico le informó que tuvo un aborto por el trauma del golpe en el vientre y que tuvieron que realizar un legrado para evitar complicaciones, le entregó una ecografía - era demasiado pequeño, pero algo se alcanza a ver, tal vez te ayude tener, aunque sea un recuerdo. - las lágrimas caían por su rostro. Le agradeció y pidió el alta voluntaria, el médico entendió la situación le dio las indicaciones y le pidió que se cuide. Al llegar al mostrador para pagar las secretarias de forma amable le informaron - el joven Ibáñez ya se encargó de los gastos-. Renata solo agradeció y se fue a su casa, se sentía miserable.
Fin Flashback.