Capítulo 25. ROLAN SANTANDER. En Norteamérica todo iba “viento en popa” y estaba feliz, le puse todo mi empeño desde el día cero; pero cuando el General principal de la Guardia me llamo a su oficina, para informarme que por órdenes de arriba y mi rendimiento académico, me adelantarían a mis pasantías… ¡casi me desmayo!.. ¡Juro por Dios que no me puse a pensar en nada! ¡Solo no podía con tanta felicidad! ¿Ver tan rápido una de mis metas?... ¡Wuuaaaooo, era lo máximo! Debí volver rápidamente a y pisar tierra… ponerme a pensar… ¿Qué hice por encima de los demás, que sobresalí de tal manera? Y tantas otras preguntas más y no lo hice; me deje llevar por mi ego, y ese fue mi error. Cuando fui a visitar a mi madre a

