El tío Joel

1959 Words

A partir de ahí, mamá y papá viajaban a Barcelona dos veces por semana, mamá trataba de ser fuerte y compartir el mismo tiempo con nosotros pero su cuerpo no se lo permitía, por otro lado su espíritu era tan fuerte que apostaba a la resistencia y después de superar los síntomas provocados por las terapias volvía a ser la madre afable de siempre. Emanuel lejos de imaginar lo que se avecinaba aprovechaba al máximo su compañía, los días de vacaciones eran pocas y hasta cuando llovía a cántaros él quería salir a jugar. Cuando cumplí los doce años el doctor Caster trajo una torta con crema y fresas y en compañía de ellos y míos padres soplé las doce velas rosadas. Anteriormente mis padres organizaban una celebración pero esta vez, debido a la enfermedad de mamá, nada de eso sucedió. Resultaba

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD