Nuevamente otro día más tratando de ser diferente, ese era el pensamiento que tenía Sol en su cabeza una y otra vez durante cada minuto de toda su vida. Este día sería diferente pues el chico que le encantaba y el cual la había buscado durante tantos días tantos meses que ella simplemente no respondía a sus llamadas o sus llamados, le tendría una pequeña sorpresa debajo de la manga en donde mariachis y serenatas serían sólo el primer paso. La puerta sonó seguida de tres golpes qué alertaron a Sol, por otro lado, Eva se encontraba en posición defensa para evitar que cualquier daño ocasionado al abrir la puerta le hiciera algo de gravedad a su querida amiga y jefa por su trabajo no solamente era cuidarla sino también velar porque sus sentimientos estuviesen de acuerdo. Eva Siempre tuvo u

