XANDER —Estoy muy nervioso, Magnus. Poco a poco entramos en la ciudad, dejando los verdes campos y frondosos árboles que rodean La Mansión atrás. Mi corazón retumba con fuerza dentro de mi pecho y estoy mordiendo la uña de mi pulgar para tratar de aliviar mis nervios. —Tranquilo, gatito — coloca una mano en mi muslo y aprieta, la otra sostiene con firmeza el volante —. Estarán bien, no debes preocuparte. —¿Pero y si les cuesta adaptarse? — dejo mi mano sobre la suya y entrelazo nuestros dedos, susurro para que los cachorros no puedan escucharnos desde los asientos de atrás de la camioneta —. ¿Qué pasa si Alena no hace amigos o se burlan de Alexan? —La escuela tiene reputación de ser una de las mejores del país, tienen un excelente programa de entrenamiento para cambiaformas y un pr

