XANDER —¿Por qué no se mueve? — Fred susurra en mi oído. —Shh, dale tiempo — le susurro de vuelta. —Llevamos media hora aquí y la g****a no se ha agrandado. —Debemos esperar — guardo el tetero ahora vacío en la pañalera y coloco a Alena sobre mi hombro, dando palmaditas en su espalda para que eructe —. Tal vez la bebé se durmió. —¿Estás seguro de que fue ella la que hizo la g****a? — observa a Yaakov de reojo —. Tal vez él tocó el huevo y lo rompió. —¡Oye! — el acusado cruza los brazos sobre su pecho —. Yo no lo rompí — ups. Parece que no estábamos hablando tan bajito como pensábamos. Esta mañana Lev llegó corriendo a la cocina, gritando y chillando de emoción porque su huevo por fin estaba por abrirse. Todos dejamos nuestras actividades de lado y vinimos corriendo a su habitació

