XANDER —Iremos despacio — su voz ronca y profunda de deseo delata lo caliente que en realidad está y yo realmente estoy a segundos de estallar si no me toca. —Tan despacio como quieras — jadeo y sostengo con fuerza la tela debajo de mi cuerpo —. Solo apresúrate y tócame, Magnus. Por favor, te necesito. —Pronto — deja un breve beso en mis labios y se levanta. Desliza el saco por sus hombros hasta que cae al suelo. Luego, sigue con la camisa, zapatos, calcetines y pantalón, quedando únicamente en bóxer. La perfecta vista que ofrece de su cuerpo tonificado, su amplio pecho subiendo y bajando apresuradamente con cada respiración, una ligera capa de sudor extendiéndose por su lisa piel, hace que el calor crezca con mayor intensidad. Mi polla dolorosamente dura y el lubricante chorreando ha

