FREDEK —La tuya es más grande — Xander asiente, empujándome un poco para poder verse menor en el espejo. Ambos estamos con la camisa sobre nuestro pecho, comparando nuestras grandes panzas —. Pero la mía es más redonda. —Tu piel se ve muy pálida en contraste con la mía. —Sí — suspira, abultando un poco su labio inferior —. Ya quiero que nazcan, quiero sostener sus pequeños cuerpecitos entre mis brazos. —Yo también — ambos nos ponemos de perfil, riéndonos cuando nuestros vientres chocan —. ¿Crees que así se puedan comunicar entre ellos? — Xander inclina la cabeza hacia atrás para reírse. Yo me quedo viendo detenidamente nuestro reflejo en el espejo, esperando por algún movimiento que confirme mis dudas, pero para mí decepción, nada sucede. —No lo creo — jadeando un poco por el esfue

