XANDER El sol está en lo más alto del cielo y mi estado de ánimo no podría ser mejor. Mientras Lev, Fred y yo nos encargamos de arreglar todas las cosas sobre la manta roja de cuadros extendida en el frondoso césped, nuestros Alfas, Adrik (quien ya se encuentra mucho mejor) y varios de los otros esbirros se enfocan en establecer los parámetros de seguridad para que este agradable día no sea perturbado por alguno de nuestros enemigos. O por alguien lo suficientemente estúpido para atreverse a acercarse a un puñado de cambia-formas mafiosos acojonados. El lugar que Magnus escogió es espectacular. Una hermosa pradera verde se extiende frente a nosotros, con hermosos y altos árboles llenos de vida y que le otorgan al aire un aroma fresco y puro. El clima también juega a nuestro favor, ya q

