Alekséi —¿Cariño? — su voz saliendo en un leve susurro le hace cosquillas a la piel de mi cuello. Hago un sonido en protesta, aún con los ojos cerrados, pero Xander coloca sus pequeñas manos en mi pecho y empieza a agitarme —. Oye, cariño — alza un poco su voz esta vez —. Despierta. —Dame cinco... — balbuceo y me retuerzo entre las sábanas, hasta quedar acostado sobre mi estómago. Escucho su risita y luego siento como algo presiona mi espalda. Me toma unos instantes darme cuenta que se ha trepado encima de mí, con sus piernas a cada lado de mi cuerpo. —¿Cinco qué? — se burla, mordiendo mi hombro en broma —. Vamos, Magnus. Dijiste que debía despertarte apenas yo lo hiciera. Bueno, acabo de hacerlo, así que arriba, grandote — me da un azote en mi nalga izquierda. —Me retracto — gruño —.

