Sophie y Simone subieron al automóvil, a lo lejos alguien las veía tratando de saber quienes eran esas mujeres. *—Estoy segura que a esa mujer la conozco. Puedo jurar que la he visto alguna vez. —Investiga quién visitó el día de hoy a Alexander. —Si señorita Antón, aunque puedo decir que no creo sea alguien importante no duró mucho tiempo en las oficinas. —En eso tienes razón, pero quiero estar más tranquila. En el edificio Norvig, Alexander regresaba a su oficina bajo la mirada de los empleados quienes pudieron observar la escena, en realidad estaba feliz por volver a ver a su amada Sophie, nada le importaba en ese momento. —Llama al investigador privado, que cancele la búsqueda, sé todo lo que debo saber. —Ahora mismo señor. Peter podía observar la sonrisa de su jefe, est

