En su sueño, Sophie caminaba descalza por el jardín del campus, lleno de una espesa neblina que le impedía la visibilidad. Caminaba con un poco de temor con su brazos estirados como si buscara algo, hasta que sintió una fría mano que la tomaba y comenzaba a caminar delante de ella. Sólo podía ver su espalda y sentir su fría y blanca mano, pero percibía demasiada tranquilidad a su lado, girando su cuerpo lentamente su voz fuerte pero suave se escuchó al mismo tiempo que el despertador sonó anunciando el amanecer, evitando que pudiera ver el rostro de el hombre misterioso. *—¡Tranquila Sophie, yo siempre estaré a tu lado! Abrió los ojos con rapidez dando un suspiro mientras apagaba el despertador, tapando su rostro moviendo la cabeza con negación sonreía para si misma. *—¡Eres u

