Lo primero que hizo Alexander a la mañana siguiente antes de ir a la oficina fue enviar un regalo a su novia. —Peter, envía cien rosas rojas a Sophie que sea lo primero que vea al salir del salón de clases. —¡Enseguida señor! Señor, tiene una cita pendiente con su abogado. —Dile a Reynolds que lo veré durante la comida. Subieron al automóvil de lujo, mientras el chófer conducía, Peter hacía el pedido de flores encomendado por su jefe y revisaba algunos pendientes. Alexander navegaba en internet y después de un rato sonrió, sacó de su portafolio una hoja pequeña y escribió una nota. — Encontré el regalo perfecto para mí novia, lo compré ve a recogerlo y le pones esta nota, que lo entreguen junto a las flores. —¡Entendido señor! En la universidad las clases terminaban y al salir

