Al llegar a la habitación, Felicia alimentaba a la pequeña, su rostro se veía serio y pensativo.
—¿Pasa algo?
—¡Hola! Nada, sólo pensaba que no he hecho los trámites para el registro del nombre de la pequeña y ya pasó bastante tiempo.
—Mañana no tengo trabajo, si quieres te puedo acompañar.
—¡Me parece bien!
—¿Te pasa algo más, Felicia? Hay algo raro en ti.
—Solo cansancio. Ve al trabajo o llegarás tarde.
—Nos vemos por la noche.
En realidad si le preocupaba algo a Felicia, por la mañana asistió a un restaurante con su jefa y se encontró con el hermano mayor de Arturo. Apretando sus puños comenzó a recordar su día en cuanto Sophie salió por la puerta.
*Recuerdo de Felicia *
Felicia salía del tocador cuando se topó de frente con Enrique el hermano mayor de su ex novio Arturo.
—¡Hola Felicia! ¿Ya nació el bebé?
—¿Para que quiere saberlo señor Gibson?
—Es una simple pregunta, después de todo ese bebé lleva la sangre de la familia Gibson.
—¿Ahora sí se preocupan por un bebé que ustedes mismos despreciaron?
—¡No eres nadie para responder así niña!
—Y como no soy nadie, no me busque señor Gibson, entre su hermano y yo no hay nada.
Felicia fue a la mesa con su jefa, terminaron con el cliente y salieron del restaurante.
—¿Te pasa algo Felicia?
—¡Estoy bien!
—¡Estas pálida!
—¿Que hace el señor Gibson con el presidente de grupo Len?
—¿Conoces a, Enrique Gibson?
—¡Si, más de lo que me gustaría!
—En realidad no lo sé, pero el chismorreo entre las oficinas dicen que podría ser porque necesita un favor y grande.
—¿Que favor necesitaría? ¡Grupo Len se dedica a inseminaciones artificiales y embarazos subrogados!
—¡Exacto! Algunos dicen que Enrique Gibson no puede tener herederos y es por eso que está tratando con grupo Len.
—Me parece bastante extraño, todo eso debería hacerse en privado ¿Por que lo hace en público?
—No lo había pensado así, entonces sería otra cosa y no la inseminación.
*—¿Que están tramando en la familia Gibson?
Durante el camino a recoger a su bebé, Felicia sentía una opresión en el estómago, una extraña sensación de que algo no andaba bien, la familia Gibson no alguien con quién jugar, le daba bastante miedo que intentaran algo en su contra.
*—No puedo arriesgarme a qué me hagan una mala jugada, debo registrar a mi bebé y poner su custodia en orden.
Al llegar a la universidad fue directo con uno de sus profesores, necesitaba la guiaran para hacer los trámites.
* Fin del recuerdo.
*— No sé si hago lo correcto pero no dejaré que pase algo malo, si algo me llega a pasar estarás en buenas manos mi pequeña.
Felicia le hablaba a la pequeña mientras acariciaba su cabello, verla dormir en la pequeña cuna la llenaba de alegría.
*—Los papales estarán listos mañana mismo, así que siempre estarás protegida.
Durante la noche un sueño horrible despertó a Felicia, se levantó de un golpe bañada en sudor y con dificultad para respirar, tocaba su pecho mientras observaba a la bebé dormir. Unas lágrimas salieron por sus ojos recordando con detalle la terrible pesadilla.
Al día siguiente estaban listas para salir a registrar legalmente a la pequeña.
—¡Sophie! ¿Aún no despiertas?
—Ya casi, deja duermo dos minutos más.
—Si despiertas te invitaré el desayuno.
—Tentador, pero te juro mi cama es más rica.
—¡Vamos!
—¡Esta bien ya voy!
Media hora después, las tres salían del campus universitario y llegaron a las oficinas de registro civil.
—¿Que nombre le pondrás?
—¡Sophie! Ya lo había decidido.
—No le pongas Sophie, mejor tu nombre.
—¡Mmm! No, me gusta Sophie.
Al verlas discutir la persona del registro les dió una sugerencia.
—Si no les gusta como le va el nombre pueden cambiarlo dentro de los próximos seis meses sin ningún problema legal.
—¿De verdad?
—Si, antes del año de vida del bebé se puede hacer y es más común de lo que se imaginan.
—¡Ok!
Salieron de la oficina en dirección del campus, con la identificación de la pequeña que ahora tenía un nombre.
—Muy bien, ahora sí eres la pequeña Sophie Galin.
—Odiara su nombre ya lo verás.
—¿Tienes algo que hacer?
—¡Si!
—¿Que harás?
—¡Descansar!
—Entonces nada, vamos a la universidad debo recoger un documento con el profesor Thyron.
—¡Bienvenidas!
—¡Profesor!
—Aqui tienes tu encomienda.
—¡Lee el documento!
—¿Que dices?
Al leerlo, Sophie se dió cuenta que el documento que tenía en sus manos era legal y prácticamente decía que me si por alguna razón Felicia llegara a faltar en la vida de su hija, Sophie sería la responsable legal de la pequeña.
—¿Que es esto Felicia?
—Sophie, sé que es bastante raro pero no confío en nadie más que en ti para cuidar a mi hija. Entiendo si no quieres firmar y hacerte cargo de ella, créeme no te presionaré, pero debía de tener todo en orden por consejo de una profesora.
—¡No, no es eso! Pero realmente me sorprendió mucho, no sabía que me considerable tanto.
—¡Te lo he dicho muchas veces! Eres mi familia.
—¡Firmaré!
Los ojos llenos de lágrimas de Sophie le nublaba un poco la vista al firmar el documento legal frente a ella.
—Sophie, ahora te has convertido en tutora legal de la pequeña, Felicia está haciendo lo correcto al dejar todo en orden con una pequeña bebé, nadie sabemos que puede pasar en el futuro y como futura abogada sabes que es algo que se debe hacer.
—Lo sé profesor Thyron.
—Señoritas si tienen alguna duda siempre estaré aquí para ayudarlas. Tomen mi tarjeta, si están en dificultades llamen.
Felicia y Sophie agradecieron y salieron de la oficina con una carpeta con ellas, Sophie le tomo foto a casa documento y lo subió a la nube.
—¡Que presumida! ¿Lo publicarás en redes?
—Nada de eso, guardo las fotografías para que sea más fácil su búsqueda si llegara a extraviarse.
—¡WOW! Me sorprendes demasiado, cada vez eres más astuta.
Las chicas rieron de regreso a su habitación siendo vigiladas a lo lejos sin que se dieran cuenta.