Tu me besaste.

1006 Words
Peter seguía en camino al departamento Norvig, revisando que cada publicación hubiera sido eliminada. Revisaba su teléfono esperando un mensaje del Duque o de la señorita Cleiton, pero nada, todo estaba demasiado tranquilo. * Espero haber actuado a tiempo y todo esté bien. En dirección a su departamento, Kassandra sonreía bastante satisfecha. El teléfono de Alexander se había bloqueado y ya no podría utilizarlo, abrió la ventanilla del auto sacó la mano con gracia y soltó el teléfono en medio de la nada. *— Ahora sólo hay que esperar. Al llegar al departamento Norvig, ya era de madrugada, Peter fue a descansar y sólo hasta la mañana siguiente tuvo oportunidad de hablar con el Duque. —¿Cómo llegué aquí Jan? —Gracias a mi, a quien más. Me debes una, te salvé de las garras de Kassandra. —¿¡Kassandra!? —En efecto primo, ella venía contigo y su cara mostraba que no tenía buenas intenciones. —¿Dónde está mi teléfono? Necesito llamar a Peter. —Peter está en la oficina organizando los papeles para esta tarde. —Jan, ayudame a buscar mi teléfono, tengo varios días de no llamar a Sophie. —No he visto tu teléfono, para ser sincero creo que llegaste sin el. —Localizalo, voy a ver a Peter. Con una mano en la cabeza por el dolor de la resaca, Alexander entró a la pequeña oficina, Peter se encontraba bastante concentrado mientras organizaba algunos documentos. —¿Cómo está todo en casa Peter? ¿Mi Sophie, como está? —¡Señor, Norvig! Peter habló fuerte y con un tono de molestia en su voz. —¿Que pasa, Peter? —¿Todo está bien con la señorita? —Peter ¿bebiste? ¿Que es esa pregunta tan absurda? Peter tomó su teléfono y lo mostró a su jefe, Alexander abrió los ojos llenos de incredulidad y bastante nervioso. Soltó el teléfono el cual cayó en el escritorio. —¡Yo no pude escribir eso! ¿Jan, dónde está mi teléfono? Un fuerte grito sonó por todo el lujoso departamento. Jan entró corriendo con su teléfono en mano. —Lo siento primo, tu teléfono no aparece. La última ubicación fue cerca del lugar dónde estuviste anoche, así que lo más seguro que lo perdiste ahí. —¡Dame tu teléfono Peter! Necesito llamar a Sophie. —Señor hay algo más, y creo debe saberlo antes de llamar a la señorita. Peter le mostró todas las capturas que había tomado durante la noche, fotografías que se podrían malinterpretar por el ángulo obtenido. —¡Maldita sea! ¿Que diablos es todo esto? —Ya no hay nada en internet señor, trabajé rápido para desaparecer las notas mal intencionadas. Asintiendo con la mirada llena de agradecimiento, Alexander tomó el teléfono y llamó a Sophie, para su sorpresa no hubo respuesta, varias veces la llamada envío a buzón. Pasando sus manos por el cabello con algo de desesperación, Alexander imaginaba que Sophie no quería saber nada de él. —Debo volver a casa, Sophie no responde. —Espera, estás a punto de terminar tus asuntos aquí, por mucho tiempo perseguiste este contrato no puedes tirarlo. —Señor, descuide la señorita está bien, es su horario de trabajo, puede ser que esté ocupada y no pueda responder. — Bien, vamos trabajar. Llegando a la oficina, Richard y Kassandra ya lo esperaban. Kassandra llevaba ropa bastante reveladora sentada justo a lado de la silla que ocuparía Alexander. —Alex ven aquí, necesito mostrarte los nuevos planes. —No me vuelvas a decir Alex, sabes que odio que lo hagan. —Me disculpo Alexander, pero pensé que después de anoche sería diferente. —¿Que sucedió anoche? —No me avergüences Richard, no quiero decirlo. —¡Señor Norvig! —Aqui se viene a trabajar señor Richard. Peter en lo que reviso los documentos llama a Sophie, cuando responda me informas. —Si señor. A pesar de tener la mente en otra parte, Alexander trató de hacer lo mejor posible su trabajo, pasaban los minutos y Peter no entraba con noticias eso lo estaba poniendo de mal humor. Alexander movía el nudo de su costosa corbata de un lado a otro como si sintiera que el aire le faltaba. —¿Te sientes bien Alexander? —Si, terminemos ya. —Kassandra, falta la última hoja. —Debió quedarse en el auto, iré por ella. —Yo iré. Una sonrisa llena de satisfacción apareció por debajo en su rostro, era momento de hacerse pasar por la víctima. —Alexander ¿estás molesto conmigo? —Solo vine a trabajar. —Es cierto, pero... Alexander levantó la mirada con el ceño fruncido, su molestia era bastante notable. —¿Pero que? —Por favor no me utilices para olvidar a Sophie. —¿Que es lo que estás diciendo? —Alexander, anoche me besaste mientras trataba de ayudarte a llegar a casa, si Jan no llega a tiempo no se que hubiera pasado. —¡Kassandra, no juegues conmigo! Se levantó de un sobresalto dando un fuerte golpe en el enorme escritorio con las dos manos. —Yo no hice nada, tu fuiste quien me besó de una manera repentina. En el momento que Kassandra confesaba que Alexander la había besado, Peter entraba con el teléfono en la mano, se quedó paralizado sin saber que hacer en ese momento. Alexander sintió un escalofrío al verlo, sabía muy bien a qué había entrado su asistente, Sophie había respondido la llamada y ahora cabía la posibilidad de que escuchara las palabras que salieron de la boca de Kassandra. —¡Guarda silencio! Dices puras tonterías Kassandra, confundes las cosas. Al ver a Peter y el teléfono en sus manos y las palabras llenas de nerviosismo de Alexander supo de inmediato que pasaba. —Entiendo, no te molestaré si no quieres saber nada de mi después de anoche no diré nada más. Saliendo de la oficina de una manera dramática y con las manos en el rostro, Kassandra fingía llorar.
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