Kassandra Antón.

1303 Words
La noche fue larga para Sophie, recostada en la cama sujetando su manta con fuerza, aferrándose como si su vida dependiera de ella y fuera la única que podía salvarla, miraba el techo de su habitación imaginando lo que hubiera podido pasar si el automóvil no apareciera en el momento justo. *—No permitiré que me hagan más daño. Los rayos del sol al amanecer entraron por la ventana de Sophie, haciéndola despertar perezosamente lista para un nuevo año escolar. —Anoche no te escuché llegar, me quedé dormida. —Me dí cuenta, no te preocupes llegué a la misma hora. —Hoy tengo cita con el médico, estaba buscando otra opción para evitar gastar tanto, pero no he podido encontrar en ningún lado, las consultas son caras y tú trabajas mucho. —No pienses en eso, lo estamos resolviendo, ve a tu consulta y no te preocupes por nada. —¡Toma! —¿Que es esto? Felicia estiró los brazos y con una enorme sonrisa en su rostro le entregaba una pequeña caja a Sophie. —Es un pequeño regalo, haces mucho por nosotros. El sábado que venía caminando lo ví y supe que era para ti. Sophie lo tomó y sacó su contenido, era un fino collar de plata con un pequeño corazón colgando en el que llevaba su nombre. —¡Es muy bonito, muchas gracias Felicia! Pero no debiste gastar en ésto. —Estuve ahorrando por todo el mes, quería darte algo bonito que llevaras contigo y siempre me recordaras. —¡Gracias! Nunca me lo quitaré. Antes de salir de la habitación tomó una foto del collar dentro de su caja, después de postear en internet la foto lo puso en su cuello y salieron juntas a clases. —Hoy tengo clase con el abogado Cruze, dicen que es muy duro desde el primer día. Que hace preguntas durante toda la clase, yo soy torpe para responder. —Solo pon atención y será más fácil. —No soy tan buena estudiante como tú Sophie. Llegué hasta aquí gracias a ti, a qué me ayudas a estudiar y con algunas de mis tareas. —Eres inteligente, podrás con todo ya verás. —¡Hola Felicia, hola Sophie! —¿Que tal Eleazar? Los dejo me iré rápido o perderé mi clase ¡Adiós! —¡Nos vemos después, Felicia! —Nosotros también perderemos clases, vamos rápido. —¿Cómo estás después de lo de ayer? —¡Mejor, gracias por ayudarme anoche! —Lo hice porque... porque me caes muy bien y te conozco. Una sonrisa tímida decía lo contrario, no sólo le caía bien, Eleazar estaba enamora de Sophie desde el primer día de escuela. Durante el día llegó una mujer al salón de clases, guapa y con un vestido color blanco con mucha elegancia, sus uñas y maquillaje hacían el complemento a su peinado perfecto. —¡Jovenes les presento a Kassandra Antón, marquesa de Alistar! La mirada arrogante de la mujer escaneaba el aula como si estuviera en búsqueda de algo, sin mostrar una pizca de simpatía caminaba de un lado a otro con sus tacones altos haciendo el único sonido del lugar. El silencio estaba cargado de incógnita entre los estudiantes, era extraño que alguien de la realiza visitara la universidad. —Mi familia busca pasantes de abogacía, es por eso que estoy aquí. Cómo todos ustedes sabrán mi familia es dueña de la textilería más grande de Alistar. Los jóvenes escuchaban con atención, algunos cruzaban los brazos mientras se recostaba en su silla, otros hacían una mueca de manera extraña y algunos más se emocionaban por la noticia. —La paga obviamente será la de un becario y ya tengo en mis manos los prospectos. Los llamaré y se acercarán conmigo para darles la información. Sophie frunció un poco el ceño, le parecía absurdo la manera en la que buscaban empelados. Su mirada de posaba en Kassandra, estudiaba cada gesto y movimiento de la mujer, pensaba si había sido ella quien la había salvado la noche anterior. —Richar Mide, Steven Bon y Sophie Cleiton. Los jóvenes no se levantaban de su silla en cambio se veían uno al otro como buscando una respuesta. —¿Que esperan? Pasen al frente, ustedes fueron seleccionados por su desempeño académico y tendrán la oportunidad de trabajar para la mejor familia de la región. Sophie no dudó y se levantó sin avanzar. —Agradezco su amabilidad pero lo siento mucho, yo tengo mis propios proyectos y ya estoy realizando entrenamiento en otro lugar. —¿Que dices? Es que aquí no se trata de que quieres tu niña, agradecida deberías estar que mi familia te considera para formar parte de nuestros abogados. Dime el nombre del bufete ahora mismo llamaré para que dejes ese lugar y mañana mismo te incorpores a mi empresa. —De nuevo le agradezco, pero no, estoy muy feliz donde estoy. Sophie volvió a tomar asiento sin decir más. La mirada de Kassandra se tornó oscura, no podía ocultar su desagrado ante la respuesta de aquella chica. —Mira niña, no me hagas perder mi tiempo si dije que ustedes tres irán a mi empresa eso se hará, tú no eres más que una miserable estudiante y en ésta ciudad se hace lo que yo digo. Al ver qué la marquesa comenzaba a perder la calma, el profesor tomó las riendas de la confrontación. —Marquesa, Sophie ya tiene compromiso pero puede elegir a alguien más en su lugar. Aquí tenemos muy buenos estudiantes. —Pero yo no quiero " buenos estudiantes yo quiero a los mejores y según ustedes esa chica es la mejor. —Debe entender que ella ya tiene un compromiso con alguien más. —¿Quién es más importante que yo en ésta ciudad? La voz de Kassandra se elevó tan fuerte que se escuchó hasta afuera del aula. —Ya lo dije señorita, nuestra ética y moral se debe mantener sin importar quien sea, y la señorita Cleiton ya tiene un compromiso con alguien más. —Hoy mismo me encargaré que seas despedida y así sin problema puedes unirte a mi empresa. Los estudiantes se encontraban por completo atónitos ante la insistencia de la marquesa, los cuchicheos entre ellos eran cada vez más. *— Es una mujer bastante caprichosa. *—Yo diría arrogante. *— No acepta un no por respuesta. *— Yo creo que Sophie debería aceptar. —¡Dije que no! Usted podrá ser la marquesa pero no es dueña de mi vida, yo quiero seguir donde estoy y ahí seguiré, no somos objetos de un centro comercial que puedan venir y elegir como si nada sin preguntar primero ¿ cuál es nuestro plan laboral? Le pido que no intervenga en mi vida y mi carrera. Kassandra de enfureció al escucharla jamás le habían dado un no por respuesta a sus peticiones, se acercó con rapidez y le dió una fuerte bofetada, todos se quedaron inmóviles al presenciar la escena sin saber que hacer, Eleazar se acercó y tomó por los hombros a Sophie para sacarla del salón de clases, mientras se sostenía la mejilla visiblemente enrojecida. —Mañana los espero en textilera Antón, no quiero otro percance como este o les pesará. El ruido de sus tacones resonaba con fuerza en el aula que estaba en completo silencio. Al salir buscó por todas partes a Sophie pero no la pudo encontrar, dió una fuerte pisada y siguió su camino. *—¡Esa chica estúpida se arrepentirá de haberme provocado! ¿Quién se cree que es para decirme que no, a mí? Si no quiere trabajar conmigo, no trabajará con nadie. Al ser la heredera de su familia la caprichosa Kassandra Antón no entendía y mucho menos aceptaba una negativa.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD