Emilia. Convertirme en madre había sido una nueva etapa en mi vida creo que la más importante después de todo, saber que traje al mundo tres personitas me embargaba de felicidad, tanto así que el dolor de la césaria y el horrible estreñimiento que deja aquel corte desaparecía. Mi cuerpo había quedado diferente pero que importaba el cambio si sabía que todo eso era gracias a qué Dios me bendijo con tres hermosos bebés, y sobre todo que eran hijos del hombre que siempre amé. Hay veces pensaba que estaba viviendo en un sueño y que no podía despertar porque no quería, es que aún no me lo creía, yo aún seguía dudando que mi vida junto a Iker Lanús estuviera pasando. Cada noche al acostarme tenía miedo, miedo de despertar y que él no estuviera a mi lado, que todo fuera una simple ilusión, c

